Discurso en el entierro del c. José Sotomayor Pérez

El 31 de Agosto a las 11:00 de la mañana ha dejado de latir el corazón rojo de José Sotomayor Pérez, de este modo se ha apagado, físicamente, una de las inteligencias más brillantes que el movimiento comunista internacional ha tenido. Su nombre y apellido serán recordados por las nuevas generaciones, por la consecuencia de este excepcional revolucionario que ha dejado una valiosa herencia literaria, política y moral a sus discípulos y a todos los comunistas en el mundo.
José Sotomayor Pérez partió a los 88 años de edad, siendo revolucionario desde adolescente hasta sus últimos instantes de vida. Nació en Puno en 1923, y estudio su carrera superior en la Universidad Nacional del Cuzco, graduándose de Abogado con una tesis que el propio Jurado calificador recomendó publicar en la revista universitaria de esa ciudad.
Desde joven destacó como político versado y expresivo al comunicar, de esa oratoria y de ese arte de polemizar más de un escritor ha narrado dichas cualidades en sus libros, uno de ellos es el escritor José Tamayo, en su libro “Historia de un Historiador” y otro el propio Ledesma Izquieta, en su obra “Complot”.
Una prueba de fuego de su valía como activo luchador social, fue en el levantamiento popular en el Cuzco, en 1958, donde jugó un papel protagónico ocupando el cargo de Presidente del Comité Popular del Cuzco, que tomó el gobierno de la ciudad, en esa lucha por arrancarle derechos al Gobierno de Prado, estuvo al lado de Emiliano Huamántica y Alfredo Somocurcio, entre otros. Era la época de las dictaduras, de los derechos civiles pisoteados, de las represiones en gran escala, era una época terriblemente difícil para hacer política revolucionaria.
Sin embargo, en esos años difíciles por su papel activo como revolucionario insobornable, fue a parar a las prisiones de Puno, de Cuzco, del Frontón y del Sepa, junto a otros revolucionarios destacados. En consecuencia, José Sotomayor fue imparable luchador por las causas justas, lucha práctica de la mano de la lucha teórica, fue indudablemente un hombre culto, y sobre todo sumamente preparado en el campo de la ciencia del marxismo leninismo.
Y como marxista leninista su producción intelectual fue fundamentalmente político - ideológica y está contenida en una serie de artículos y documentos publicados en diversos periódicos y revistas: Ahí tenemos Labor, La Antorcha, El Eco., Futuro, Unidad, Bandera Roja, Lucha de Clases, Orientación, Fundamentos, Voz Proletaria, etc. Etc. Y en materia de libros publicados, José Sotomayor, dueño de una oratoria fluida y, de un razonamiento raudo, desprendió de su pluma diversas obras que educaron a varias generaciones de comunistas, entre otras tenemos: “Análisis Testimonial de un Movimiento Urbano”, “¿Leninismo o Maoísmo?”, “El Marxismo y la Perestroika”, “Consideraciones Históricas sobre el Estado”, “Determinismo y Libertad en el Derecho Penal”, “Mariátegui y el Marxismo”, “Stalin y Mao Zedong...”, etc. etc. publicadas en el Perú y en el extranjero.
Asimismo, como consecuencia de la división del Movimiento Comunista Internacional, a raíz de la aparición del revisionismo jruschoviano en la URSS, José Sotomayor Pérez dirigió la lucha interna contra el revisionismo criollo, elaboró los documentos de la famosa IV Conferencia Nacional del PCP, que marcó la división con los revisionistas peruanos. En el plano internacional, estuvo en la Conferencia de los 81 partidos comunistas, en 1960, que marcó el cisma del MCI, en dicho evento estuvieron personalidades como Teng Siao Ping, Dolores Ibarruri, Enver Hoxha, y otros, y en ese evento en el Salón San Jorge del Kremlin, le tocó a José Sotomayor intervenir con un discurso antirevisionista, en defensa de la Dictadura del Proletariado en la URSS.
El nombre de José Sotomayor está  ligada a la defensa de Stalin, a la defensa de la construcción del Socialismo en la URSS, y sobre todo a la difusión del marxismo leninismo. El maestro ya descansa en paz, pero sus ideas siguen guerreando y no morirán jamás.
Posteriormente, José Sotomayor, como profesional en Derecho y como versado pedagogo, incursiona en la Universidad de Puno como profesor y posteriormente como Decano, dejando huella de dedicación y amor a la docencia, entre sus alumnos, muchos de los cuales recuerdan anécdotas de este magistral docente que engolosinaba a sus alumnos con su estilo y su carácter disciplinado.
Por sus méritos, y por el reconocimiento a su entrega, sin esperar nada a cambio, el año 2005, el Gobierno Regional de Puno le otorgó la Condecoración “Lago Sagrado” por sus méritos de luchador social. Todo lo cual confirma su valía, reconocida por quienes lo han tratado.
Su último aporte, fue dar vida al Partido Comunista Peruano Reconstituido, convencido de que los comunistas necesitan de su partido para difundir su doctrina científica, para orientar las luchas del movimiento obrero, en particular, y del conjunto del pueblo, en general. Nadie nos puede quitar ese derecho, porque ese derecho le corresponde a la clase obrera. Y los hechos le han dado la razón, ahí están nuestros puntos de vista sobre la situación política actual, nuestra posición frente al nuevo gobierno, nuestra advertencia del rol del Imperialismo y de sus representantes en nuestro país, y de que sólo las fuerzas democráticas y populares agrupadas en un real frente único podrán inclinar la balanza a favor del verdadero cambio revolucionario.
José Sotomayor Pérez, fue un maestro del comunismo, pero fue un ser humano, seguramente tuvo errores, pero en los grandes temas no se equivocó. No se equivocó cuando predijo que la Unión Soviética caminaba hacia el capitalismo, que la política revisionista desde Jruschov hasta Gorbachov terminarían desapareciendo a la URSS. Y lamentablemente no se equivocó. Tampoco se equivocó frente al maoísmo, tildándolo de una corriente ajena al marxismo leninismo, y que China después de su primer quinquenio se dedicó con el maoísmo como doctrina a sepultar el socialismo e introducir relaciones capitalista en ese gigante asiático. Ahí tampoco se equivocó. Y sobre nuestro país, tampoco se equivocó en el carácter del gobierno velasquista, que muchos ultraizquierdista combatieron y que hoy a la luz de los primeros pasos del nuevo gobierno humalista añoran. Tampoco se equivocó en la defensa de Stalin, y hoy grandes masas de comunistas en la Rusia actual levantan la imagen de este gran revolucionario georgiano que representó a la dictadura del proletariado en el entonces nuevo Estado soviético.
José Sotomayor, no solo fue un gran político revolucionario, un gran maestro para los nuevos comunistas, sino sobre todo y por todo un gran ser humano, nadie puede poner en tela de juicio su honorabilidad, su alta moral, el respeto por los demás; y sobre todo el orgullo que sentía por su esposa, por sus hijas, y por sus hermanos. A Ustedes, nuestras más sentidas condolencias; pasará un tiempo y el dolor cesará, y quedará un bonito recuerdo, que tuvieron un buen esposo, un buen padre y un buen hermano, y nosotros ante la tumba de este gran hombre JURAMOS CONTINUAR SU LEGADO Y ASI DARLE UN GRAN SENTIDO A NUESTRAS VIDAS.
Y recuerden siempre que él vivió haciendo lo que siempre le entusiasmo: la lucha era su elemento.
Hasta siempre.


Partido Comunista Peruano Reconstituido